La segunda entrega, primera tras la pandemia, de la Barcelona Wine Week demuestra la creciente necesidad de una exposición de estas características para analizar y actualizar un sector que busca reinventarse y ofrecer nuevas posibilidades para satisfacer a un consumidor cada vez más exigente. En esta ocasión, con 650 empresas expositores y la presencia de prácticamente todas las denominaciones de origen de nuestro territorio, se ha apostado por el importante papel de las variedades autóctonas de uva para aumentar la sostenibilidad y la creciente tendencia de consumo y de la producción hacia opciones veganas que satisfagan las exigencias de este público cada vez más presente entre los consumidores.
Las variedades autóctonas marcan la tendencia
Además de ser las grandes protagonistas del programa de actividades de la segunda edición de Barcelona Wine Week, las variedades autóctonas también tienen un papel destacado en las novedades que numerosas bodegas presentaron en el salón. La recuperación de estas uvas casi desaparecidas puede contribuir decisivamente al desarrollo de un mayor número de iniciativas sostenibles, satisfaciendo además la creciente tendencia de los consumidores hacia la búsqueda de opciones alternativas que cuiden del medio ambiente.
Un penedès con altura y un albariño submarino

Un buen ejemplo de esta búsqueda de especialización es la bodega familiar Parés Baltà (una de las primeras bodegas certificarse en agricultura ecológica en 2002), de la que parte de sus viñedos se encuentran a 700 metros de altitud, en la zona más alta del Penedès. Actualmente en esas tierras sus dos enólogas están experimentando con variedades autóctonas casi olvidadas como las Moneu o las Forcada, buscando nuevas experiencias para el paladar. Fruto de esta experimentación surge la nueva añada 2021 de Sumoll, con una limitadísima producción de 400 botellas.
Otro caso Desde las Rías Baixas emerge una de las referencias más curiosas que se mostraron en el salón: ATTIS Mar, un albariño con seis meses de crianza submarina en bateas de mejillones que se suma a la creciente tendencia de los últimos años de envejecer el vino embotellado bajo el mar. A ciencia cierta, no hay pruebas científicas que corroboren que los vinos mejoren en las profundidades del mar. Pero, aún así, las bodegas que apuestan por el añejamiento subacuático aseguran que los factores que favorecen este tipo de crianza son cuatro: temperatura constante (en torno a los 14 grados), presión, ausencia de luz y ruido, y el movimiento suave y constante del oleaje. En una cata objetiva, los vinos que han reposado varios meses en el mar suelen presentar una madurez ciertamente precoz, aunque no por eso menos armónica. Como si hubieran envejecido con nobleza antes que en tierra. Esta bodega también elabora dos vinos naranjas de albariño que gozan de muy buena acogida entre los consumidores de vinos naturales.
Vinos ecológicos y veganos

Un ejemplo de esta tendencia es El Lagar de Moha, una bodega familiar de la D.O. Rueda en proceso de conversión a biodinámica (un modelo de agricultura ecológica), que mostró en el salón sus vinos con certificación ecológica y vegana.
Otra bodega que elabora vinos ecológicos y veganos es Dominio de Punctum, que elabora vinos espumosos naturales sin filtrar. La técnica para elaborarlos es la más antigua para producir espumosos (precede al método tradicional por 200 años). Este vino se fermenta una vez en el tanque, no se le añade azúcar y antes de que termine el proceso se embotella y allí termina la fermentación. El resultado es un vino rústico con intervención mínima, disfrutando de todos los beneficios y sabores auténticos de la agricultura ecológica.
El marketing de los vinos rockeros

En este sentido destacan por ejemplo es Wines N’ Roses, una pequeña bodega en la que cinco amigos amantes del rock tienen claro tienen claro que el vino y el rock maridan a la perfección y por propusieron una gama de vinos basados en algunas de las canciones rockeras más exitosas de la historia: The Final Countdown (Europe), Highway to Hell (AC/DC), Sympathy for the Devil (The Rolling Stones), Light My Fire (The Doors) o Born to Be Wild (Steppenwolf).
Crianza en depósitos de hormigón en forma de huevo y vinos en lata

Un caso curioso es el de Bodegas Pandora, de la DO Rueda, que mostró el lanzamiento de Pandora Ovo, un verdejo criado en huevo de hormigón, una técnica precursora en la zona al ser el primero de esta denominación de origen en usar esta técnica de crianza. La forma ovoide de los depósitos al parecer aporta diferentes ventajas en la vinificación de tintos, ya que consigue maceraciones intensas, mucho aroma y un color de uva fuerte. La elaboración de vino blanco y espumoso en estos depósitos también es parece ser beneficiosa, ya que se evita su oxidación.
En cuanto a técnicas de envasado, una tendencia en auge en el mundo pero que aún es incipiente en España es el enlatado del vino. En la Barcelona Wine Week, empresas como Wild Goose Filling y Los Bucaneros Canning mostraron diferentes soluciones para que los productores de vino puedan acceder a este formato de creciente popularidad entre los consumidores jóvenes de otros países a la búsqueda de afianzar su tendencia en nuestro país.






