¿Por qué septiembre es un buen mes para empezar con los presupuestos anuales?

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Los presupuestos anuales son una herramienta clave en la gestión de una empresa. Si no queremos cometer el error de entrar en la recta final del año con los presupuestos anuales en nuestra lista de tareas pendientes, debemos de empezar a trabajar en septiembre en su preparación.

Por ello, en este artículo te traemos los principales pasos que debes dar para realizar tus presupuestos y por qué debes empezar ya a planear su realización.

Cinco pasos para elaborar con éxito los presupuestos anuales de tu empresa

Para elaborar el presupuesto de tu empresa debes dar, por lo menos, los siguientes cinco pasos:

  1. Reflexionar. Hay que reflexionar para definir qué quieres conseguir, tanto a nivel de ventas como de resultados. Esta reflexión tiene que ser realista y fundamentada, ya que “el papel lo aguanta todo”. No podemos, por ejemplo, presupuestar que se duplica la facturación, si la estructura de la empresa no puede soportar ese crecimiento y no se asignan los recursos necesarios.
  2. Planificar. Se deben planificar las operaciones que se van a realizar durante el próximo ejercicio y los objetivos que se desean alcanzar.
  3. Asignar. Una vez definido qué operaciones queremos realizar, tendremos que asignar los recursos necesarios para su realización.
  4. Cuantificar. Debemos de cuantificar en términos monetarios el importe de los recursos que utilizaremos para conseguir los objetivos estratégicos definidos en el presupuesto.
  5. Analizar. Los presupuestos de una empresa nos permitirán responder las siguientes cuestiones, entre otras cosas:
  • ¿Se cumplen las previsiones de ventas?
  • ¿Los gastos de estructura son soportados por estas?
  • ¿Los costes financieros se comen los beneficios?
  • O, bajando más al detalle, ¿un vendedor es o no rentable para la organización?

Siete razones para empezar los presupuestos anuales en septiembre

Septiembre puede ser un buen mes para la realización de los presupuestos anuales, principalmente, por los siguientes motivos:

1. Cuenta atrás para el cierre del ejercicio contable: Desde enero hasta julio todavía se mantienen obligaciones del ejercicio anterior. Agosto es un mes en el que los responsables de la contabilidad suelen cogerse vacaciones y, una vez empezado septiembre, comienza la cuenta atrás para el cierre del ejercicio contable.

2. Que no nos “pille el toro”: La elaboración de los presupuestos debería estar finalizada antes de acabar noviembre. De este modo, se puede utilizar el mes de diciembre para su revisión y presentación a las partes implicadas en su cumplimiento. Por lo tanto, cuanto antes nos pongamos con ellos, menos apurados de tiempo estaremos en noviembre.

3. Datos suficientes: La base de un presupuesto se puede fundamentar, entre otras cosas, en los datos históricos registrados en la contabilidad, los cuales serán el punto de partida para la elaboración del presupuesto. Entrados en septiembre se tienen ya los datos de más de la mitad del ejercicio en curso y el cierre contable del ejercicio anterior.

4. Anticiparse a periodos con más trabajo: Una vez finalizado septiembre, solo quedarán tres meses para finalizar el periodo de cierre contable. Diciembre y enero son los meses de más carga de trabajo. Esto se debe a las obligaciones fiscales y los ajustes contables de cierre de ejercicio. Es por ello por lo que, si no hemos terminado los presupuestos a principios de diciembre, este mes puede ser muy complicado.

5. Mente despejada y pilas cargadas: Los presupuestos requieren reflexión y trabajo. Al volver de vacaciones, con la mente despejada y el cuerpo descansado, puede ser un buen momento para afrontar una tarea que requerirá mucha energía y concentración.

6. Todos en la oficina: La elaboración de los presupuestos requiere de la colaboración de diferentes departamentos y directivos de distintas aéreas. Por lo que es conveniente que se encuentren en la oficina todos los participantes en su redacción.

7. Reflexiones e ideas del periodo vacacional: Muchos trabajadores desconectan totalmente durante las vacaciones, pero son muchos los directivos que aprovechan para reflexionar a pie de playa, sobre nuevos objetivos para la vuelta de vacaciones.

Por lo tanto, septiembre es un buen mes para ponerse a trabajar en los presupuestos del próximo año. Unos presupuestos que proyectarán el futuro de la empresa y los recursos que necesita para cumplir tus objetivos.

Empieza ya a dar los cinco pasos necesarios para la elaboración de tus presupuestos anuales. Diversas herramientas de software y programas de gestión pueden ser una ayuda muy útil para la elaboración de este presupuesto, independientemente del tamaño o del sector al que se dedique tu empresa, existe una solución a tu medida. Desde Advantys podemos ayudarte, aconsejarte y guiarte durante todo el proceso de obtención de tu software ideal. Contáctanos e infórmate sin ningún compromiso.

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